El telón no era de acero

Intelectuales rusos, obreros alemanes y campesinos chinos compartieron la idea del comunismo. ¿Qué movió a tan dispares sociedades, desde Europa hasta Cuba, pasando por Mongolia, a aceptar –o verse obligadas a aceptar– la idea comunista? ¿El sueño de una sociedad mejor? ¿La opresión? Lo que se sabe a ciencia cierta es cuándo empezó el experimento…