El caso del vicepresidente conservador resucita la polémica sobre la conducta de los parlamentarios británicos
El “escándalo Archer” enturbia la moralidad defendida por los “tories”
La dimisión de Jeffrey Archer como vicepresidente del Partido Conservador británico el pasado domingo, después de que un diario londinense le acusara de haber querido comprar el silencio de una prostituta con la que habría tenido relaciones, ha resucitado la añeja polémica sobre la conducta de los parlamentarios en el Reino Unido.